LUZAZA
> Por: SAHARA*
> 14:45 Hs, Martes, 2 de Mayo 2006
Su hermana tenía razón. Cuando usted mencionó a Lacan, yo pensé que usted y ella tenían alguna relación, no que usted fuera ella, y al ver cómo la defendía (algo de que primero se cortaría los dedos antes de hacer escarnio de ella) me quedó claro. Después, con la confusión de dioses de Asiri y lo que usted dijo acerca de que nos íbamos a reír cuando supiéramos su nombre… ya no hubo duda. De acuerdo, también yo busco en el foro distracción, convivencia y relajación y he decidido no intervenir entre quienes se trenzan en pelea, es su problema. A propósito de la “mortaja”, el domingo y el lunes, el occiso estuvo más vivo que nunca. Vino mi hermana la psicóloga para sacarme del encierro y nos fuimos a una playa pequeña y tranquila, una especie de bahía entre acantilados. Llegando vimos el automóvil de él estacionado y dudamos en quedarnos. Decidí permanecer ahí para enfrentar mis miedos, pues sé que tarde o temprano y por mucho tiempo ocurrirá. El único módulo de diez habitaciones rústicas, estaba todo ocupado, pero como soy conocida de la dueña, gente linda, nos ofreció una recámara dentro de su casa. Lo vi, estaba mirando el mar, de espaldas a la única enramada. Su cuerpo (tiene un cuerpo bello) llamaba la atención de dos mujeres que estaban cerca de mi hamaca. Dio la vuelta, nos vio e hizo una seña de que volvería. Regresó con dos tulipanes de esos de los setos tropicales, uno para mi hermana, otro para mí. Ahí estaba, entero, con sus detalles caballerosos, sus atenciones como siempre. Nos preguntó en qué habitación estábamos porque él había tomado la última desocupada, le contamos lo sucedido y mi hermana se fue a tomar el sol. Hablamos. Ya no está con el tipo, dice que él no es para eso, que está arrepentido, que lo disculpe. Durante un buen rato por la tarde, me estuvo leyendo el libro de Pita Amor, casi sin novedad. (lará, lará, lará "...a fuego lento, fuego viejo...” Roxana) Por la noche fue a nuestra recámara con el pretexto de que quería hablar conmigo. Le dije que no era oportuno ¡Fui firme! Al día siguiente regresamos a la ciudad, él detrás de nosotras para cuidarnos. Sé que seguirá insistiendo, pero yo ya no quiero más. Algún día lo entenderá. UN BESO. (Se lo cuento, sólo por compartir) Me siento "preguntona", jajajajaja. Sahara.



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