LARA
Lo invito a que vea, justamente ese pedacito desde otro punto de vista.
“De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchó la conversación, el cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia.
... si el cliente no hubiese hecho esto, la oración no hubiese sido pesada."
Vea, el cliente le habló al tendero en el lenguaje $$$$$ que el tendero entendía, no está el tendero ahí para regalar sus cosas, ¿pero qué fue lo que le habló al cliente, para que a su vez él pudiera llegar a esa acción? Fue la humildad y la necesidad de la señora.
De acuerdo, acá no hay humildad, pero sí hay necesidad ¿cuál es la necesidad? ¿Se ha fijado que las señoras que le hablan con cariño a Pretoriano son apreciadas por él? Ahí está la respuesta, necesita cariño y aprobación. Luzaza lo aprueba y lo reprueba con camaradería, expone sus razones inteligentemente y así lleva la fiesta en paz. A mí no me interesa, o no me ha interesado opinar sobre lo que él dice porque sobre todo, es realista, y es necesario tener un punto de vista real para poner los pies sobre la tierra. No es una defensa, aclaro, tampoco me agrada la forma.
Dentro de este navegar por la vida, es necesario no perder de vista los extremos para encontrar el punto medio, el peso que equilibre la balanza y nos permita transitar a paso firme. Él está en uno de los extremos, estar ahí es un problema sólo suyo.
Conclusión.
Si no hay tanto ruido, nadie tiene que gritar ni ofender para ser escuchado.
UN ABRAZO.
Sahara.
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