No hay verdad mas contundente. No nos bañamos en el mismo río dos veces.
La relación cambia, no vuelve a ser la misma. Es una neurosis pretender que lo sea.
Hay que aprender a cambiar juntos durante todas las fases de la relación: el enamoramiento, la desilusion, la decisión de amar por encima de todo.
Al principio de una relación nos amamos a nosotros mismos, somos egoístas, amamos lo que la pareja nos refleja de NOSOTROS (que soy guapo, inteligente, simpático, detallista....) pero luego el espejo se rompe y nos miramos tal cual somos...uuuuh. Pero ahí es donde comienza el amor. Cuando asumes a la persona como es, como se asume al mejor amigo: con sus errores, con sus aciertos, con sus partes feas, sus traumas, sus complejos, pero fascinantmente nos damos cuenta de que nos seguimos amando por encima de las apariencias rotas.
Yo no me enamoro del espejismo, me enamoro de la mujer que surge imperfecta después del espejismo. ¿Que cambia? uta,...que si no...pero esos cambios me gustan, me acercan a la verdadera persona y no me amo a mi, no amo una ilusión, amo a una mujer con defectos y virtudes, que compagina con los míos. Sólo eso. Igual, repito ES MI MANERA DE PENSAR. Ahora, no he sido casado, pero sí viví cinco años con alguien. Esa relación terminó con un abrazo, con un beso, con mucho sentimiento, pero ella tenía que seguir su futuro fuera del país y yo no podía retenerla y frenar su desarrollo. Vivir con alguien no es fácil, son las cosas mas pequeñas las que nos sacan de quicio comoel qu agarrara mis discos y los pusiera luego en la cajita que no les corresponde...esas pequeñeces que dan lugar a los grandes momentos de discusión, la división de gastos, el respeto a los tiempos, yo se que no es fácil, pero como dice ASIRI es cosa de voluntad DE DOS.
Gracias.
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