No hay dudas, que deberiamos compartir nuestras fantasias sexuales con nuestras esposas y viceversa.
Es una manera muy saludable de comunicacion y expresion de sinceridad que deberiamos de practicar muy a menudo. En mi caso, mi esposa es muy comunicativa y sus fantasias junto con las mias son nuestro mejor aliado en la intimidad y aun fuera de ella. Muchas de estas fantasias son extremadamente audaces en ciertos momentos....a ella le gustaria tener sexo con su compaņero de trabajo en una futura vacacion de verano y estamos tratando de darle una realidad excitante a esta fantasia, para que sea un hecho acorde con la intimidad que ella pretende realizar y que ha deseado desde hace un mes. De mi parte tiene mi consentimiento para satisfacer su curiosidad....algo que nos excita mutuamente.
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