es cierto; en mi ultimo encuentro cercano del cuarto tipo baje al pozo a refrescarme con el preciado liquido y no me despegue de la fuente hasta que oi un gemido decir "que condenao, me hiciste venir tres veces". por supuesto que uno tiende a sentir algo de orgullo y vanidad, pero tambien siento satisfaccion por saber que la he complacido.
|