Hombre de bajos instintos, que acaso os créis alguna especie de dios; atevido, ¿cómo os lucis, contándole a idiotas, tus babosadas?, te atrevéis a mirarle los ojos a cualquiera y ya sabes hasta que puede morirse, tienes anonadado a una parvada de cerdos y cerdas, que te has creído cretino.
RENEEDGAR
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