PARA GERARDO:
> Por: TEGUNA
> 0:54 Hs, Sábado, 4 de Febrero 2006
HOLA, GERARDO: No veo la razón del abrazo que me envía, a no ser, como los boxeadores: para sostenerse y no caer todavía más. Y claro, como nada es personal, no voy a revelarle mi vida privada, no es el caso ni mi deseo, EL CASO ES USTED; por eso, dejemos de lado lo de “ardidísima”, que usted, en las circunstancias que se encuentra, no puede ver nada “con gran claridad” como dice. EL SOL SE LE FUE, SE LE APAGÓ LA LUZ. Lo siento. También intuyo que el “ardidísimo” es usted porque tiene la sospecha, sólo la sospecha, de que le puedan pagar con la misma moneda ¿Qué no es lo mismo para la infidelidad, que la haga una mujer que un hombre? ¿No le gusta la igualdad? No sé por qué piensa que me he constituido en juez y parte. Como lo entiendo, es que según usted, soy una de las partes en el juicio y que a la vez juzgo; eso se da entre los tribunales corruptos o muy apasionados por la justicia. No soy juez, menos corrupto, y parte tampoco; expresé una opinión, conté una historia que sé de buena fuente sin aconsejar a nadie y por último, dirigí unos párrafos a todos a manera de reflexión. No creo que lo mejor sea “ojo por ojo y diente por diente”, no nos regimos por el Código de Hammurabi, el primer compendio de leyes escrito en la historia de la humanidad. No es necesario preguntarle la razón ya que su temor es obvio; pero no se preocupe, seguramente su esposa nunca va a leer esto, y no creo que haya tanta insensatez, que alguien lo ponga en práctica al pie de la letra; este es un foro de adultos, y si hay algún/a niño/a por ahí, bueno, le informo que este es un foro para adultos, lo demás es responsabilidad suya. En cuanto a eso de escupir al cielo, usted lo entiende bien, no es necesaria una explicación. Lo siento, en verdad, lo siento. No estoy en contra de la infidelidad en ciertos casos, - NO LO HE CONDENADO, NO SOY JUEZ-, pero tampoco me convence su camino hacia la redención ¿Qué le preocupa?, su esposa ni siquiera lo sabe y sería una tontería que se abriera de capa, ya que fue tan cuidadoso que SÓLO DESCUIDÓ LO QUE AHORA RECONOCE COMO MUY IMPORTANTE PARA USTED: su esposa, su familia. El matrimonio, GERARDO, es una institución civil creada por el hombre, INICIALMENTE, para explotar, como cosa de su propiedad, a la mujer, pero a usted se le pasó la mano. Digo INICIALMENTE, porque han cambiado las cosas, prueba de ello, en este caso, es que su esposa se fue. Para ser infiel dentro del matrimonio, debe PRIMERO ATENDER LAS NECESIDADES DE SU ESPOSA, dejarla feliz, contenta, satisfecha; si no lo hace, corre el riesgo de que también ella busque; después, si le queda energía, vaya y repártala; digo, si es que puede con más. USTED INVIRTIÓ EL ORDEN. No me extrañaría que efectivamente ella hubiese encontrado a alguien que la valore, que la entienda, que la haga feliz y a quien ella pueda hacer feliz, al menos por algún tiempo Dígame usted: ¿No estaba ejerciendo sobre su esposa un rechazo lo suficientemente evidente para que ella lo notara?, ¿para que sintiera su desprecio? “Tanto fue el cántaro al agua, hasta que se rompió”. Ahora busca justificarse, es válido todo en el amor y la guerra; YA NO TIENE A SU ESCLAVA PATEADA POR DENTRO Y POR FUERA, SE LE FUE LA VÍCTIMA QUE LE HACÍA FALTA PARA DEMOSTRARLE SU DESPRECIO, SU IMPOTENCIA, SU INSEGURIDAD; ESO LE HA ROTO EL ESQUEMA, SU ZONA DE SEGURIDAD, SU IMPERIO DONDE HACE FALTA POBLACIÓN PARA PATEARLA, PARA SENTIR QUE DOMINA, ¿no es verdad? Escudríñese bien, no vaya a ser esta la finalidad de reconquistar a su esposa, quien ya demostró ser inteligente. Usted no puede ser infiel y mantener a la esposa junto a usted, eso ya está demostrado. Si la recupera, píenselo mucho antes de volver a las andadas. A usted no le hizo feliz llegar a la infidelidad en repetidas ocasiones; una persona feliz se ve radiante, fuerte, magnética, atractiva, seductora, irradia luz por todos lados y usted produjo lo contrario; luego entonces: ¿no encontró lo que buscaba?, ¿acaso lo sabía?, ¿sabía qué buscaba? Yo se lo voy a decir: buscaba ser feliz usted solo en cada dosis de orgasmo y emoción que se suministraba periódicamente ¿la razón? La impotencia, la incapacidad, el egoísmo, la falta de voluntad de buscar y encontrar esa felicidad junto a su esposa ¿Se preguntó si ella era feliz?, ¿alguna vez se lo preguntó a ella? Al hablar de valores ¿se refiere al valor de la fidelidad? ¿Ese valor que usted prometió observar ante las autoridades de su régimen y/o creencia? No quiero añadirle más peso a su desgracia, respeto su dolor y comprendo su arrepentimiento, PERO NO LO CREO, es una pose para lograr que su esposa regrese, finge sumisión. Por supuesto que un problema marital es una adversidad; pero dígame usted: ¿la solución iba a encontrarla fuera de su casa? No, GERARDO, si el problema era interno, DE DOS COMPROMETIDOS, la solución no estaba fuera, a menos que hubiese elegido desde el principio, ayuda profesional ¿o no?, pero se le hizo fácil, ya ve que no lo es; aunque “más vale tarde que nunca”. ¡Adelante! , aunque veo que lo de usted va para largo. Y aclara que “ESTÁ A FAVOR DE LA FIDELIDAD”. Como dijo PRETORIANO, quien sí sabe pensar: “¿qué sería si no lo estuviera?” El clásico pretexto, que han esgrimido los “machos”, ha sido ese: “buscar lo que no se tiene en casa” ¿no es verdad?, ¿no es lo que usted hizo? ¡Cuánta ridiculez! Cuando en realidad es que no se tenía ni a sí mismo, que no se encontraba ni a sí mismo; pero ¿es que alguna vez se buscó? Entiendo, era su necesidad, se estaba buscando usted mismo, cada quien hace lo que considera que le lleva a encontrarse; mientras tanto, su esposa se fue porque consideró que tenía que encontrarse a sí misma también ¿por qué no respeta eso? , ¿Por qué no la deja ser feliz? Mi amiga se situó en un plano de igualdad, de equidad, conforme a una promesa que hizo con su marido; obviamente él no le iba a confesar que le estaba siendo infiel, eso no se dice; de igual manera, ella no se lo comentó; ahí sí queda: “ojo por ojo, diente por diente”. De acuerdo, me pareció genial y salvaje, pero es como ella piensa; ella es genial y salvaje, ¿qué le vamos a hacer? Al abuso, al maltrato verbal, A los celos, de los cuales usted hizo víctima a su esposa se le llama SEVICIA y es causa de divorcio ¿No lo sabía? ¿Usted cree que “las pilas”, no se le bajaron a su esposa? ¿No se siente capaz de ser medido con la misma vara? Malo para usted, eso debió pensarlo antes de descuidarla; aunque esto le está sirviendo para madurar. Enhorabuena, “no hay mal que por bien no venga”. Discúlpeme, GERARDO, pero creo que el colmo de la fatalidad le ha caído a usted encima ¿Cómo que “uno escoge con el INCONSCIENTE, no con el CONSCIENTE”?, ¿dónde aprendió eso?, a menos que usted las elija dormido… ¿Podría explicármelo, por favor? En verdad, está totalmente afectado, ya no ata ni desata. Apresúrese a formar parte del rebaño, tiene que sujetarse de algo, ¡LO QUE SEA!, es cómodo el rebaño, no pasa nada, despreocúpese, mientras sepa obedecer no le va a pasar nada, sólo seguirá viviendo con tranquilidad, sin novedad. ¿”En el mundo todo es light por generalizar”? ¿Dónde generalicé, excepto por el comentario que dirigí “A TODOS”? ¿Es usted quien me está hablando de generosidad? ¿Cómo se atreve, después que ha confesado su egoísmo? Ver para creer… Y, NO, SEÑOR, YO NO ME PARO EN LA CORRIENTE PARA FORMAR DIQUES, NI ME VOY CON LA CORRIENTE NI CON EL REBAÑO. Parece congruente todo lo que cuenta en sus relatos de infortunio y la forma en que intenta salir de él, excepto en el comentario que me dirige. Como le dije: no creo en su arrepentimiento y no creo tampoco que le interese que alguien más que su esposa le crea; pero sí se ve que está viendo las cosas desde otro punto de vista, eso le servirá para madurar, para aprender a pensar ¿Recuerda aquello de: “Pienso, luego existo? Bien: comenzará a existir hasta que comience a pensar y lo demuestre, mientras tanto, ¡OLVÍDESE! Ofrezco una disculpa por el tono airado en que le contesto, la verdad, cuánta hipocresía. Me hizo enojar su acento lastimero, confiesa porquerías (LA FORMA EN QUE MINIMIZÓ A SU ESPOSA) y se pone a dar lecciones de moral. No le queda. Disculpe. TEGUNA.



Cerrar ventana


anterior


 siguiente