HOLA, PRETORIANO:
Gracias por su respuesta. Me queda claro su punto de vista con respecto a por qué en su concepto, para la mujer, el tiempo es una arma en contra; sin embargo, no estoy de acuerdo del todo. Cualquier persona que se precie de tener preparación y sentido común, alguien como usted o como yo que vivimos este momento, entiende los cambios inherentes al paso del tiempo. No obstante, cada pareja se “empareja” entre sus carencias, pretensiones y posibilidades a fin de satisfacer la necesidad que le lleva a la unión temporal, o hasta que la muerte los separe, según se adapten a lo que eligen en su acuerdo mutuo.
Como usted mencionaba a CONCHANACAR, lo cual comparto: “La infidelidad es una forma de "búsqueda" para satisfacer distintas necesidades, que pueden ser emocionales, sexuales ó psicológicas.” Agregaría que, incluida la necesidad de formar una FAMILIA NORMAL, estas son las mismas razones por la cuales, quienes optan por ser fieles buscan cubrir; algunos lo cumplen, la mayoría no; con esto no estamos diciendo nada nuevo; pero nuevo sí es, que ahora el hombre se comience a ocupar mucho más de su apariencia física, ¿por qué cree que sea? Bien, como usted sabe, durante siglos se le adjudicó a la mujer la casi obligación de ser bella, y si no lo era, desmerecía en la aprobación masculina. Ahora esto mismo está ocurriendo a la inversa: la mujer bella, bien formada, preparada y cuidada en todos sentidos, elige como pareja a un varón en condiciones similares; esta cultura del cuidado del cuerpo y los detalles, comienza a ser una exigencia también en el hombre debido a esa competencia que usted menciona como exclusiva de la mujer, por eso pienso que el paso del tiempo es igual para ambos géneros.
Si bien, es cierto que el cambio, como todo en la sociedad, será paulatino.
La mayor participación de la mujer en todos los ámbitos, la civilidad, tecnología, confort, etc., propician que ya no se aprecie del hombre únicamente la fuerza física que antes era indispensable, ni el sustento que como proveedor acercaba a la familia.
Obviamente, el esplendor de la juventud es atrayente a primera vista; pero en esta diversidad de belleza y complejidad de pensamiento, raro –no imposible- es, que en un sólo paquete vayan juntas belleza e inteligencia, tanto en el hombre como en la mujer, por lo cual también añado a esas necesidades que usted señala, y que son las mismas para el matrimonio, un nivel intelectual similar, a fin de que cada persona RECIBA, de acuerdo a sus posibilidades de DAR. En esta interacción humana no se busca dar sin recibir y cuando se da sin recibir, la relación cansa.
UNA CURIOSIDAD: ¿por qué escribe hombre con mayúscula y mujer con minúscula si ambos son sustantivos comunes?
CON AFECTO:
TEGUNA.
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