Asi es amigo Pretoriano, si hay acuerdos o consentimiento de ambas partes no hay engaño. Si pudieramos excluir el "pertencer corporalmente al otro",la palabra infiel no existiría, ya que casarse no sería privarse de tener sexo con otras mujeres u otros hombres, pues no existiria la promesa de fidelidad. no crees? Tampoco sería divertido, verdad?
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