PARA: LETICIALIBERTAD
> Por: TEGUNA
> 0:20 Hs, Martes, 27 de Diciembre 2005
Tienes razón, se ha perdido de vista la individualidad del ser humano. La formación dentro del sistema temporal y espacial en el cual nos correspondió desarrollarnos, hace que nos apeguemos a las convenciones existentes, “el bosque no deja ver al árbol”. El bosque es esa libertad circunscrita en normas y leyes que sólo permite el “DEBER SER” (es lo normal). ¿En dónde dejamos nuestro verdadero “SER”, nuestro árbol, nuestra individualidad, nuestro genio? desperdiciado, temeroso de manifestarse, reprimido, dormido. Sólo el espíritu que quiere liberarse puede despertarlo, cuestionando los lineamientos para buscar un individualismo moderado sin que pueda llegar a la anarquía. Me agrada encontrar una mujer que habla desde su estado de plenitud con la pareja; que decide ser fiel por convicción y elección; que no se siente menos humana por considerar la fidelidad insostenible como mandato. Significa que hace uso de su capacidad de razonamiento para decidir, en suma: que es una mujer libre de influencias. FELICIDADES. Como acertadamente lo mencionas, al transformarse la sociedad se instituyeron la monogamia y la fidelidad, sólo agrego que la razón fue porque la única que sabía quién era el padre del hijo, era la madre, así que, la sociedad patriarcal, temerosa de ser burlada en “su dominio”, estableció la fidelidad y la monogamia en el matrimonio para someter a la mujer en su rol de madre y para asegurar la legitimidad de los hijos, futuros herederos de su patrimonio. También es interesante lo que refieres acerca de la cacería de brujas, tales eran las mujeres que por sus encantos “hacían flaquear la voluntad de los hombres”, quienes se rendían a sus encantos y cumplían sus caprichos ¿La seducción es brujería? Y sí, en ese sentido, nadie puede lanzar la primera piedra, no lo hizo ni Jesucristo… Agradezco tu comentario. TEGUNA



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