respuesta a Enfoque
> Por: HUGOCAP
> 12:47 Hs, Jueves, 22 de Diciembre 2005
Coincido totalmente con lo que decís Pretoriano. Yo he amado a dos personas al mismo tiempo y las he respetado y he atendido sus mas mínimas necesidades. Siempre he estado atento a ellas, para hacerlas felices. Por otra parte lo que decís acerca de la necesidad de las mujeres de hacer alguna travesura, algo distinto, algo prohibido, es cierto, sino entre otras cosas y por citar algo liviano, no podrían existir lugares como el Golden, en donde mujeres de toda edad, gritan y toman entre sus manos y entre sus labios, miembros masculinos pertenecientes a hombres que ni conocen. Finalmente quiero contar una experiencia que he tenido. Durante mi primer matrimonio, despues de unos cuantos años, comencé a "mirar hacia afuera". Me asusté, jamás me habia pasado eso. Se lo dije a mi esposa. Pasó el tiempo y cada vez mas era la necesidad. Dije que no era justo serle infiel a mi esposa, con qué cara iba a volver yo a casa despues de la infidelidad? Por lo que me separé antes que me pasara eso. Craso error, aún era una persona sin experiencia y apegado a todos los "reglamentos". ¿Cuál fue el resultado? Le provoqué un dolor inmenso a mi esposa, (luego ex) que no palió el sicólogo al que la llevé para que la ayudara a elaborar el duelo. Me quedé casi sin hijos durante mucho tiempo. Porque yo sostengo que si no convivís con tus hijos no sos PADRE con todas las letras, ya que cuando los vas a buscar o los llamás por teléfono y les preguntas no les podes sacar mucho mas que todo bien papi o no, no hay novedades. Al estar vos fuera de la casa te perdés todas sus vivencias. Así que, en resumen: UN DESASTRE que marcó la vida de los cinco. Si yo no hubiera tenido ese prurito inicial y me hubiera permitido alguna infidelidad, podría haber mantenido el matrimonio y la felicidad que hasta la separacion habiamos tenido los cinco. Hugo



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