PARA GIORGINO:
Supongo que leíste mi nota completa. En un párrafo digo:
“Luego entonces, toda verdad, absoluta para mí en un momento dado, es relativa para los demás. Mi universo es lo que traigo en la cabeza, lo que he aceptado que puede existir en mí y mientras lo que existe en mí NO AFECTE A OTROS, no estoy infringiendo algo”.
AHORA BIEN: olvidas que si robas, AFECTAS a la persona a quien le robas; que si matas, AFECTAS a quien mataste; si desfalcas a la empresa, AFECTAS a la empresa y a sus dueños; si atropellas a un peatón, AFECTAS al atropellado. Todos estos casos que mencionas son totalmente objetivos, concretos, y la infidelidad es subjetiva, abstracta: “OJOS QUE NO VEN…” La infidelidad es como la felicidad y la tristeza, como la hermosura y la fealdad; tú eliges en qué forma la ves.
TAMBIÉN DECÍA: “El término “AFECTAR” va en el sentido de no menoscabar, perjudicar, influir desfavorablemente la salud mental o física del otro”.
Tampoco debes olvidar que si no sabes hacerla, puedes perder hasta lo que ni siquiera imaginas, y no te lo recomiendo, porque la falta de imaginación para hacerla sin consecuencias negativas, es la misma falta de imaginación que te llevó a cometerla por no saber apreciar lo valioso que tenías o que podrías haber tenido.
Hay casos muy específicos en los cuales, la infidelidad es la única salida: ¿qué tal cuando el cónyuge está incapacitado de por vida? Recuerda que hay incapacidades físicas y mentales; ¿qué tal cuando nunca está contigo? Por ejemplo: agentes viajeros, mujeres de negocios, personas que trabajan en el extranjero, etc. ¿qué tal? En fin, no quiero convencer a nadie, pero cada uno analice lo que hay en su cabecita y en su corazón por sí mismo, como ser humano “independiente”, INTENTANDO NO SER BORREGO, AUNQUE SIEMPRE LO HAYA SIDO; SIN SER HIPÓCRITA, SIN ENGAÑARSE.
Lo ideal sería que nadie tuviera que ser infiel, pero la infidelidad es una realidad ¿alguien puede negarlo?
TU POEMA DICE ASÍ:
Cada día estoy mas seguro
que el mundo está de cabeza
y esto pienso con certeza
al leer temas como el tuyo,
No soy poeta, pero te felicito por argumentar en forma poética. Y, tranquilízate, no es que el mundo esté de cabeza, más bien, cada cabeza es un mundo y en la mía, que es mi mundo hay lo que hay sin pretender que exista en todas las cabezas. Me alegra que tu cabeza también piense, que también haya cosas en ella.
El tema de la infidelidad no es un tema impuro, sólo es un tema difícil de tratar porque va contra la corriente, contra lo que “debería ser”, y porque pocos se atreven a ser honestos hasta consigo mismos (es por ahí por donde se empieza) ¿Me explico? Quiero decir que ante los demás, cualquiera pretende ser fiel de primera instancia, esa es una argucia, un señuelo, para cautivar, para seducir, avalado por el celo a la exclusividad, y no dudo que sea verdad al momento de hablarlo, para convencer a la posible conquista. ¿LA REALIDAD? Pasada la emoción inicial, es otra completamente ¿por qué? Porque está en nuestra naturaleza, el cerebro encuentra la fórmula para que obtengas lo que necesitas, es un ardid inconsciente, que luego, las personas inteligentes, saben manejar muy bien. Por ejemplo: cuando tienes hambre, mucha hambre y no hay otra cosa, ¿no es verdad que te comes hasta lo que nunca te había gustado comer? Es por eso, porque el cerebro te prepara para sobrevivir. Ocurre lo mismo con la infidelidad: si tienes deseos, y nadie los sacia; si te sientes solo y estás acompañado; si estás triste y lo ideal es estar alegre… (te lo dejo de tarea) pero el tema de la infidelidad, no es un tema impuro, es un tema como todos, con sus particularidades. ¿Quedó claro?
Tu poema sigue así:
“que es mal visto por la gente
y es juzgado de indecente,
por que engaña a la pareja”
¿EL TEMA IMPURO ES MAL VISTO POR LA GENTE?
BIEN, la gente lo ve mal ¿Lo ve mal, pero lo siente bien, por eso practica la infidelidad?
¿ES JUZGADO DE INDECENTE PORQUE ENGAÑA A LA PAREJA?
¿No es que, el que es infiel se engañó a sí mismo creyendo que encontraría lo que buscaba en su pareja, o al menos, creyendo que lo encontraría siempre? ¿Quién engaña a quién?
El ser humano es libre y debe ser capaz de enfrentar su realidad con madurez; la complicación, cuando hay una ruptura, cuya “causa principal” es la infidelidad, (que no lo es, generalmente) está en los intereses creados en común; ahí las leyes son una buena opción de apoyo para evitar irresponsabilidad material en cuanto a los hijos y los bienes. El corazón se desgarra, pero es cosa de remendarlo y seguir viviendo lo mejor posible y aprender, si no, no sirve. ¿Parece fácil, verdad? No, no lo es, pero se puede.
Y TERMINAS TU POEMA ASÍ:
y que encima se aconseja
a ser un infiel prudente.
Dime tú: en el caso de que te veas en el azar de ser infiel, por más que te resistas ¿no tratarías de ser prudente?, sólo que, en este caso “tratar” no es suficiente, ahí te estás jugando, incluso la vida de un ser humano, porque este ser humano puede morirse por tu estupidez ¿qué tal el sida, digo, por no obviar otros “accidentes”?, ¿Qué tal una depresión emocional que no tuvieras tiempo de evitar? ¡Vaya! UNA INFIDELIDAD QUE NO ES PRUDENTE NO ES INFIDELIDAD, ESO ES UNA DECLARACIÓN TOTAL DE QUE YA NO QUIERES NADA CON TU ANTERIOR PAREJA ¿O NO?
HAS SIDO MUY AMABLE AL OPINAR SOBRE MI NOTA, GRACIAS, GIORGINO.
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