La fidelidad se la retribuye de acuerdo a la calidad del amor que uno siente hacia la otra persona, porque podemos engañar a nuestros semejantes o a nuestra pareja con una o varias estratégias.
Y aunque despues de realizar un acto culposo nuestra consiencia no nos deja en paz, terminamos aceptando que fallamos, pero no arrepintiendonos de corazón y si tenemos una segunda oportunidad repetimos la acción, esta vez sin complejo de culpa. En lo personal creo que el que ama, respeta. No importa cuantas tentaciones se presenten en el camino, para eso tenemos disernimiento y voluntad para entender que no me gustaría que me lo hagan igual. Además el temor a Dios debe de hacer que nuestros principios morales no sean alterados por el contrario nos debe respaldar.
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