No sé si todas estas parejas resulten tan bien, pero sí he comprobado que no existe personalidad más exquisita para una mujer sensiblemente apasionada, que la de un fiero y tierno Leoncito. Aunque no lo crean, estos “Felinos” son todo lo esperable. Puede contarse con ellos en todo momento: atentos, solidarios, emprendedores, gustan de los ambientes y detalles hermosos; y aman aferrándose con esas piernas firmes y benditamente inmovilizantes, para no soltar sin antes haber satisfecho con AMOR a su "presa", que en definitiva, no será menos que la Reina de su corazón. Saben complacer y todo lo que piden es reciprocidad. Como amantes; integrales. Todo en un sólo Hombre: Un Leonino. Y si ellos buscan el mejor complemento: la delicada, complaciente y sensual Libriana. Un cálido ambiente, música suave y el encanto de las transparencias hasta la desnudez apenas esbozada por la luz tenue: nuestro paraíso. Se puede caer el mundo, pero nunca la compensación de nuestra felicidad. No conocemos el cansancio para compartir la piel. Lo recomiendo por experiencia. Y lo avala el ronroneo de mi fiel compañero, aquí a mi lado.
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