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Amistad, un acto de Amor

Y Dios hizo el hombre, la mujer y las familias. Durante mucho tiempo todos vivieron muy felices hasta que, un cierto día, sintieron que les faltaba algo, que no había nadie más que hiciera parte de este grupo armónico…
  
  

En un bello día de verano la
madre de una de las familias resolvió ir al campo. María, así se llamaba la
madre, caminó bastante y al fin encontró un río. Percibió que había una joven
sentada al borde del río mirando sus aguas limpias.

 

María le pidió permiso para
sentarse a su lado y de inmediato notó que la chica lloraba sin hacer ningún
ruido. Sentada, oyó el sonido del mar y vio el vaivén de las olas durante un
largo tiempo.

 

La joven seguía cabizbaja
sin nada decir, mientras gruesas lágrimas se les caían en la faz. Presintió que
algo le hacía daño al alma e intentó aliviarle la tristeza y le preguntó, ¿qué
pasa chica?, ¿por qué lloras?.

Y la pobrecita sorprendida le dijo que a ella le extrañaba no conocer a otras
personas con quien pudiera hablar, compartir sus alegrías, sus tristezas, sus
éxitos y desengaños. Hubo un silencio mezclado de suspiros y sollozos.


Como si una luz se les bajara del cielo, las mujeres sintieron que un nuevo
sentimiento había nacido, pero todavía no sabían su nombre.


Al día siguiente se encontraron en el mismo sitio y María percibió que Lola
ahora ya no lloraba. Charlaron bastante, sonrieron, lloraron sus frustraciones y
al fin encontraron una palabra para definir lo que sentían: AMISTAD.

 

Todavía desconociendo el
significado de la misma se levantaron y la escribieron en la arena:


A – Alegría


M – Momentos


I – Igualdad


S – Simpatía


T – Tesoro


A – Amor


D – Donación


Desde entonces, las dos resolvieron enseñarles a las otras personas la
importancia de la AMISTAD y poco a poco las familias se unieron a los grupos que
se iban formando y todos, finalmente, descubrieron el verdadero significado de
este sentimiento que les acariciaba el alma.

De ahí surgió otra palabra: AMIGO. Y comprendieron que amigo es el que sabe
compartir, el que siente cuando le necesitan, el que siempre tiene un hombro
amigo donde se puede llorar y que no hay distancia que les separe.

Hoy se sabe que la AMISTAD es un don supremo que nos fue regalado por Dios.

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