Afiches de cine, una colección de película

Son miles y miles los aficionados al cine en todo el mundo, por lo que no es extraño que exista una gran cantidad de hobbies relacionados al séptimo arte. Entre ellos, uno de los más populares, es el coleccionismo de afiches de las películas. Si desea saber como iniciarse en esta práctica, saque su ticket y entre a esta sala.
  
  

El cine es uno de los
hobbies que permanece intacto al paso del tiempo, por lo que es lógico que,
tanto hoy como ayer, exista una gran cantidad de gente en todo el mundo que
lleva a cabo varios pasatiempos relacionados al mismo, los cuales van desde las
básicas colecciones de películas hasta las de autógrafos.

 Sin embargo, uno de los
más comunes, es del coleccionismo de afiches de películas, que es además una muy
buena inversión económica. De hecho, aquellos afiches que se hayan comprado hace
diez años por quince dólares, hoy podrían valer cerca de 160. Los afiches de
películas clásicas han llegado a ser los más apreciados, en gran parte por que
son también los más difíciles de encontrar, y con cada año que pase, llegarán a
ser aún más valiosos.

 Como cualquier
coleccionismo, los afiches de películas se juntan por una gran variedad de
razones. Algunos coleccionistas aman el trabajo artístico (fotografías,
montajes, y dibujos) y las imágenes generales de los carteles. Otros, encuentran
razones nostálgicas para guardarlos.

 Del mismo, modo, se
coleccionan diferentes categorías. Algunas personas puede juntar sólo afiches
clásicos como por ejemplo el de “Lo que el viento se llevó” o “Casablanca”,
mientras que otros se inclinarán por guardar sólo afiches de Disney, como
“Bambi” o “Blancanieves”.



 
Comenzando su propia colección

 Antes de comenzar una
colección de afiches de película, existen algunas pocas cosas que debería tener
en cuenta. Antes de 1980, los afiches se hacían en una gran variedad de tamaños.
Pero las hojas estándar de los afiches solían y suelen medir 27” x 41”, lo cual
es el tamaño regular de un afiche de película. También pueden haber inserts de
14” x 36”. El trabajo artístico representado en éstos inserts, es generalmente
el mismo que en los afiches grandes.

 Existen series de tres
afiches distintos de la misma película, las cuales vienen en hojas de  41” X
81”, aproximadamente tres veces el tamaño de un afiche. La mitad del afiche
suele estar impresa con los créditos, y el trabajo artístico comúnmente se
encuentra horizontalmente. Estos carteles son más largos que anchos.

 

Como con todas las
colecciones, el estado de los afiches es un dato clave y sustancial para evaluar
el valor de un afiche. Un afiche en excelente estado, deberá verse como recién
salido de la imprenta. No debería haber, en estos casos, roturas, manchas,
hoyos, ni partes faltantes. Estos afiches son muy difíciles de conseguir, y por
ende, en su mayoría, muy valiosos.

 Un cartel que se
considere en excelente estado, recibe la denominación de Near-Mint (Cercano a
Menta). De cualquier forma, entran en esta categoría incluso los que tengan
pequeñas marquitas en sus puntas o una arruga leve, sobre todo si son muy
viejos. De hecho, cualquier afiche impreso antes de 1990, seguramente tendrá
algunas marcas de dobladura. Esto no disminuye el valor. Seguramente, estos
afiches fueron doblados cuando fueron entregados a los cines. Pero el trabajo
artístico contenido en los carteles, no debe tener ningún defecto.  

Aquellos que tengan
manchas leves, alguna parte descolorida, relieves, o marcas menores, reciben la
denominación de Very Good (Muy Bueno). Pero aunque estos defectos puedan afectar
al área exterior del afiche, no se permite que el trabajo artístico también
posea estas imperfecciones.

 Los afiches que reciben
la denominación de Fair o Poor (lejos de la media y pobre) son aquellos que
pueden tener manchas, pérdida de papel, haber sido descolorido, o poseer
cualquier tipo de defecto sobre el trabajo artístico. En estos casos, la rareza
del cartel determina el valor. Los afiches raros en bajo estado se pueden
restaurar.


 Puesta en práctica

 

Escoja una categoría
determinada sobre la que realizará su colección de afiches, e investiga
extensamente al respecto. Esto le dará confianza en sí mismo cuando sea el
momento de comprar, vender, o canjear estos artículos. Cualquier tipo de afiche
se debe manejar con mucho cuidado. Por ejemplo, si se los manipula
excesivamente, el papel podría romperse fácilmente. Para evitar esto, debería
utilizar guantes blancos de algodón o seda, los cuales resguardarán a los
afiches de los aceites de la piel, evitando que en los mismos surjan
imperfecciones o se deterioren.

 Los afiches siempre deben
ser guardados de forma extendida, y nunca enrollados ni doblados. También, se
deben mantener en un lugar fresco, seco, y fuera del alcance de la luz solar, ya
que sus rayos ultravioletas desteñirán el color y las imágenes del afiche.

 Si desea poner en
exhibición su colección de afiches, podría comprar fundas plásticas que protejan
al papel de los ácidos. Las mismas cuestan entre 9 y 15 dólares, pero sin dudas
se justifica comprar las más costosas, ya que está en juego la conservación de
sus valiosos afiches. Tanga mucho cuidado cuando inserta los afiches en las
mismas. Si es posible, pida la ayuda de “un par de manos extras” par asegurarse
de que la funda quede bien abierta y el afiche no se trabe con los bordes
superiores de la misma. Asegúrese de insertar algún compuesto protector de
ácidos en la funda de cada afiche. Los mismos se pueden comprar en tiendas
cuadros y pintura, y prevendrán que el afiche se pegue con el plástico.


 
La restauración de un
afiche, es un servicio muy costoso, pero nunca debe tentarse a  hacer esto por
sí mismo. Si el afiche lo justifica, contrate a un restaurador profesional.
Tanto el valor del mercado como el valor sentimental, deben ser tenidos en
cuenta al momento de decidir si vale la pena o no efectuar una restauración.

 Si desea encuadrar el
afiche, diríjase a un taller de marcos de renombre, con profesionales que
reconozcan el valor del cartel. Los afiches que se quieran enmarcar, deben ser
siempre encuadrados con mucho cuidado, para prevenir que los mismos toquen el
vidrio, y que puedan tener un respaldo que los proteja de los ácidos. Si su
afiche vale más de 200 dólares, debe tener un respaldo con lino y doble montura.  

Los respaldos de lino
protegen mejor a los afiches y posibilitan que los mismos duren más en buen
estado. Los restauradores profesionales usan este método para volver un afiche a
su estado original. Por eso, los afiches con lino tienen precios más altos.

 Ahora que ya conoce los
principios básicos para coleccionar afiches de películas, todo lo que tiene que
hacer es escoger una categoría, investigar sobre ella y embarcarse en la
aventura de encontrar su primer afiche. No compre el primero que vea. Tómese su
tiempo y haga una buena elección. Compre un afiche que aprecie especialmente. Su
primer afiche tendrá siempre un plus de estimación, y un valor sentimental
superior a muchos otros, por lo que probablemente permanecerá en su colección
para siempre.

 Juntar afiches de
películas puede brindar mucho placer tanto a los coleccionistas coma a aquellos
que se encuentren cerca de él, y puedan apreciar la enorme belleza de estas
colecciones. Por lo tanto, no se sorprenda si sus amigos y familiares comienzan
a ir más asiduamente a su casa: seguramente estarán esperando ver que carteles
se agregaron a su colección…