Adultos y juguetes, un romance que crece día a día

Cada día son más los adultos que no se resignan a abandonar el mundo de fantasía que les proporcionaban los juguetes. Por eso hoy, muchos de ellos están volviendo a las jugueterías…

María Cerreña, una española residente en Alemania, se desvive por completar su colección de Barbies, buscando modelos con diferentes peinados y vestidos, y comprando todos los accesorios necesarios como para que estas muñecas puedan “residir” confortablemente en sus casas de juguete.

Alberto Iruzuar, de Buenos Aires, es un fanático total de la película “La guerra de las Galaxias”, por lo que cada vez que sale un juguete con algunos de sus personajes, corre a la juguetería más próxima para comprarlos.

¿Qué tienen en común Alberto y María, además de su afición por los juguetes? Su edad, pues ambos ya han pasado los cuarenta años. Y no están solos, pues la tendencia de adultos consumidores de juguetes va en aumento, según afirman los responsables de la industria.

En efecto, sean trenes eléctricos, autitos de colección, robots, personajes de series, figuritas de colección, o cualquier otro tipo de juguete, los adultos pueden llegar a destinar altísimas sumas para adquirirlos, en un viaje que muchas veces los remonta a su feliz niñez, de la que desearían jamás haber partido.

La moda se desarrolla principalmente en Estados Unidos, Europa y Japón, aunque los responsables de la industria afirman que también en Latinoamérica se puede observar este proceso.

Por cierto que la tradición de venta de juguetes para adultos no es nada nueva, pues ya desde hace casi medio siglo la industria del juguete de Gran Bretaña fabricaba productos para adultos, sabiendo la nostalgia que los mismos podían provocar en ellos.

Sin embargo, la tendencia se agudizó cada vez más en los últimos años, y comenzó a extenderse por todo el mundo. Según los especialistas en conductas humanas, esto es así por el hecho de que los adultos viven en un mundo muy estresante y competitivo, en donde la nostalgia por el pasado puede ayudarlos a superar los problemas. 

A esto se le suma el hecho de que vivimos en un mundo cada vez más inseguro, en donde el terrorismo, la desocupación o la incertidumbre provocan que muchas personas necesiten un espacio propio que les permita recrear un mundo en el que volver a sentirse tranquilos, y nada mejor para esto que recrear los mejores tiempos de la niñez, de la mano de los juguetes preferidos.

En realidad, desde hace mucho los psicoanalistas saben que el espacio que en los niños ocupa el juego no desaparece en los adultos, sino que permanece, transformado pero cumpliendo las mismas funciones. No es sorprendente, entonces, que se vuelva a las fuentes en cuanto se pueda… o se haga necesario.

Las empresas fabricantes de juguetes están de parabienes con esta moda. Sucede que, más que incrementar sus ingresos, la tendencia nada menos que una esperanza de mantenerse a flote.

La razón es que, en primer lugar, las tasas de natalidad se encuentran en constante descenso, y en segundo lugar, a que debido al auge de los videojuegos, los juguetes son cada vez menos pedidos por lo niños, y como dato basta decir que en 2001 la venta de muñecas Barbie se redujo en un cincuenta por ciento.

Pero de hecho, los analistas de la industria de Nueva York afirman que entre el 35 y 40 por ciento de de los muñequitos de figuritas de acción, como los soldaditos o los personajes de películas de culto, son vendidos a los adultos, y se calcula que alrededor del 20 por ciento de las ventas de las grandes compañías de juguetes de los Estados Unidos son destinadas a adultos.

De esta forma, muchos fabricantes de todo el mundo entero a mirar cada vez con mayor interés este segmento, por lo que actualmente existe todo un desarrollo de modelos de juguetes pensados para personas de entre 30 y 50 años.

Otra de las aristas de esta tendencia está en los productos en sí mismos. Sucede que actualmente es muy económico fabricar juguetes, por lo que los fabricantes lograrán lanzar modelos muy sofisticados a precios más accesibles, a sabiendas de que los adultos disponen de más dinero para gastar, aunque no fortunas, pero sí buscan productos muy especiales.

 Por otro lado, los juguetes suelen tener escaso margen, y no es casualidad que las compañías piensen en quienes fueron sus clientes más prósperos y fieles para apuntar su publicidad.

Así, junto con la tendencia mundial a la diversificación del entretenimiento, los juguetes parecieran estar convirtiéndose rápidamente en otra forma de entretenimiento para los adultos, disputándole terreno a los CD’s, libros, videos, o programas de computación.