5 juguetes mas peligrosos de lo que parecen

Los juguetes clásicos de su infancia (o de la infancia de sus padres) son recordados con un resplandor de nostalgia. Eran más simples. Más entretenidos. Y mucho mejores que los que existen hoy en día. A no ser, claro, que esos juguetes clásicos fueran mortales...



En 2012, se estima que 265.000 niños fueron tratados en las guardias de emergencia por lesiones relacionadas con juguetes.

Esto ni siquiera incluye el número de adultos que resultaron heridos después de jugar con juguetes que no estaban preparados para soportar su tamaño y su peso.

En unos pocos casos, los juguetes incluso han causado la muerte.

Hemos reunido
5 de los juguetes más peligrosos, con muchos de los cuales probablemente ya haya jugado, y sobrevivido.

Lo cerca que ha estado de estos peligros puede ser sorprendente. Averigüe cuáles de estos proyectiles quemadores de pelo o extractores de ojos están en la lista.

Dardos

Hace un tiempo, este era un juego en el que los jugadores lanzaban unos dardos con puntas de acero hacia un blanco de plástico, desde hasta 11 metros (35 pies) de distancia.

Aunque el embalaje del juego mostraba a toda la familia jugando alegremente, hubiera sido más exacto mostrar a un niño con una venda alrededor de la cabeza.

La fuerza de un dardo al ser lanzado era de unos 10.000 kilos de presión por centímetro, más que suficiente para perforar un cráneo
.

En la década de los 70s, se suponía que los dardos debían ser vendidos únicamente para adultos, pero esta regla no se respetó.

Después de cientos de informes de lesiones (y tres muertes) La Comisión de Seguridad de Productos para el Consumo, una agencia federal de los EE.UU., prohibió la venta de dardos en 1988
.

Los dardos que se pueden comprar actualmente en los negocios no tienen puntas de acero, pero cuentan con puntas redondeadas de plástico, mucho más seguras que las anteriores

Slip”n Slide

Desde que
se puso a la venta por primera vez en 1961, se han vendido más de 30 millones de juguetes Slip”n Slide.

El Slip”
n Slide es una lámina de plástico de 5 metros (16 pies) con un "freno" inflable en un extremo. Hay pequeños agujeros a lo largo de la lámina, de modo que cuando se le coloca una manguera, salen chorros de agua a través de los orificios, haciendo que el plástico se vuelva resbaloso.

El jugador se desliza hacia abajo, con la lámina mojada bajo la panza, disfrutando de horas de diversión, y refrescándose en los días calurosos
.

Pero esta diversión estaba pensada únicamente para niños. En 1993, La Comisión de Seguridad de Productos para el Consumo emitió una advertencia sobre el uso del Slip ” N Slide por parte de adolescentes y adultos.

La lámina no era lo suficientemente larga para dar cabida al tamaño y peso de un adulto. La brusca detención final, en algunos casos, ocasionó daños permanentes en la médula.

En el momento en que se emitió la advertencia, un adolescente y siete adultos habían quedado paralizados o lesionados en el cuello después de utilizar este juego.

El Slip”
n Slide fue retirado del mercado, pero volvió a aparecer en la década del 2000, con un aviso destacado en la caja, indicando que es para las edades de 5 a 12 años. 

Set de soplado de vidrio

¿Alguna vez ha visto una demostración de soplado de vidrio? Hay fuego, vidrio fundido y un tubo hueco, utilizado para tirar aire en el “globo volcánico”.

Oh sí, y casi siempre es una demostración realizada por un adulto; a menos que, por supuesto, usted fuera un niño en la década de 1950 y haya recibido un Set Gilbert.

Por suerte, el juego contenía un detallado manual de instrucciones.

La desventaja es que describe formas de calentar el vidrio para llevarlo a un estado maleable, lo que implica temperaturas de 538 grados Celsius (1.000 grados Fahrenheit), y luego alentaba a los niños a realizar experimentos peligrosos sin utilizar un equipo de seguridad adecuado.

Lo cierto es que un vaso de plástico probablemente no hubiera sido de mucha ayuda si un joven artesano deseaba completar uno de los experimentos que requerían inflar una burbuja de gas caliente hasta que estallara. 

Laboratorio "atómico"

A. C. Gilbert, inventor del dudoso Set Gilbert
ya mencionado y del popular Mecano, lanzó en 1951 lo que, según esperaba, sería otro gran éxito: el Laboratorio de Energía Atómica  U-238.

Este laboratorio del tamaño de un bolso incluía un contador Geiger (utilizado para medir la radiación), un electroscopio y tres diferentes tipos de mineral de uranio.

Los científicos atómicos precoces podían seguir las instrucciones de los folletos que se incluían, "la prospección del uranio" y el "manual Gilbert de energía atómica".

Este último tenía un formulario al final para pedir más mineral de uranio.

Por desgracia, este juego radiactivo sólo estuvo disponible por un año. El precio fue tomado como culpable de su desaparición, pero creemos que algunos adultos también tenían dudas sobre si era conveniente dejar que sus hijos jugaran con materiales radiactivos
.

Creepy Crawlers

Imaginemos un juguete para niños, ¿de acuerdo? Empecemos con una especie de plastilina de consistencia casi líquida y agreguemos un molde con motor eléctrico, que llegue a 149 grados Celsius (300 grados Fahrenheit).

Esto puede parecer una combinación peligrosa, pero estos fueron los ingredientes principales del “Creepy Crawlers”, un juguete que se vendía en 1964.

La idea era dejar que los niños moldearan sus propias arañas e insectos de plástico, todo esto mientras respiraban sustancias potencialmente tóxicas y mortales. Ah, y también se quemaban los dedos con el plástico caliente
.

Recientemente se relanzo un juego infantil del mismo nombre, pero sin los peligros del calor.