Home > Salud y Bienestar > Medicina

Salud sexual

Segundo Ejercicio Para Aumentar El Deseo Sexual

Encontrar formas distintas de hacer las mismas cosas

Encontrar formas distintas de hacer las mismas cosas

Cuando prestamos plena atención al presente, al cuerpo, a las sensaciones, sin dejar que la mente tenga millones de conversaciones al mismo tiempo, podremos encontrar en cada actividad algo nuevo y diferente cada vez.


Es como el actor que transita una y otra vez la misma obra, siempre con distintos matices. Cada vez es diferente, aunque pasemos por el mismo lugar. . ¿Vieron como los niños ven una película 35 veces sin aburrirse?

Es porque cada vez la ven con ojos asombrados, descubren algo distinto. Y si la conocen, se divierten repitiendo parlamentos o anticipando escenas, desde un espacio de juego y disfrute.

La clave está en recuperar el asombro que teníamos de niños, cuando podíamos divertirnos con un palito y una hoja de árbol. Hoy también podemos, sólo necesitamos disolver las barreras mentales y el mismo surco de aburrimiento.

Si tenemos que lavar los platos (cosa que personalmente no me gusta ni medio, confieso) probemos una lavada de platos meditativa, en la que percibir cómo el agua tibia junto con el jabón va limpiando y dejando reluciente el recipiente que usamos para comer, para alimentarnos.

El sexo es una metáfora de la vida: comemos todos los días, dormimos todos los días, nos bañamos todos los días.

Podemos tomarlo como una bendición (como el hecho de tener un plato de comida y no darlo por sentado), un espacio de intercambio energético, de renovación, de recarga, de placer y amor profundo.

Como vivimos la sexualidad solemos vivir la vida. Busquemos encontrar aquello que despertaba el propio deseo. Que no es necesariamente una persona nueva. Se trata de renovar la energía.

Cada circuito energético, cada ciclo, pasa siempre por las mismas áreas, pero en espiral. Pasamos cada vez por el mismo punto, pero un poco más profundo o ampliado.

El ciclo se repite, pero siempre estamos en un lugar diferente, aunque pasemos aparentemente por el mismo espacio.

A veces es una cuestión de actitud: “me da pereza”. Entonces, podemos “desperezarnos”, estirarnos para respirar, permitir que el aire entre por los poros, la imagen de la persona amada por nuestros ojos, su aroma por nuestra nariz, su textura por nuestra piel, su gusto por nuestra boca.

El estiramiento permite la entrada de nuevo aire, así como una nueva conciencia.

Siguiente: Tercer Ejercicio Para Aumentar El Deseo Sexual

 

Verónica Kenigstein

Recomendar a un amigo:

enplenitud.com - Autor Verónica Kenigstein
Mas notas del autor:

Verónica Kenigstein

¿Quién entiende a las mujeres... y a los hombres?

¿Quién entiende a las mujeres... y a los hombres?

Muchas veces las mujeres nos preguntamos: ¿quién entiende a los hombres? Y los hombres se preguntan: ¿quién entiende a las mujeres? ¿Por qué a hombres y mujeres nos cuesta tanto entendernos?

Cómo hablar de sexo con los niños

Cómo hablar de sexo con los niños

Facundo, de 6 años, le dice a su papá: "¿Sabés que a veces me crece el hueso del pito y se me pone duro? ¿Por qué?" El papá, azorado, no sabe qué decir y contesta: "No es nada, no te toques".

La sexualidad después de los 60

La sexualidad después de los 60

El otro día, conversando con un amigo, le comentaba sobre la vida sexual activa de mis abuelos, a los ochenta y tantos años. Se quedó muy extrañado y me dijo: “Pero cómo, ¿y todavía pueden?”

Videos

OTRAS NOTAS SOBRE

Las más leídas

enplenitud

Suscríbete gratis:

Comunidad:

Síguenos: