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Relato de un viaje a Namibia, III

Encontrando la vida silvestre en el Parque Nacional Etosha.

 

A las 11:30 llegamos a Otjwarongo, cambiamos 400$ por $ namibios, sale a 25pts cada uno. Es esta una ciudad, como las demás que fuimos encontrando a lo largo del viaje, amplia, con sensación de holgura entre edificios y con calles anchas, pero pequeña, en cuanto a numero de casas, es limpia, acogedora, modesta, con gente pulcra, limpia y bien vestida, resumiendo. mucho espacio y poca gente, el banco de estilo muy occidental, pero con sus mujeres vestidas a la moda Harare, trajes con inspiración en los que llevaban las mujeres de los antiguos misioneros que llegaron a la zona, - una belleza de vestido, por cierto -.

Alfie fue el que nos cambió a todos, para no perder tiempo, pero eso no fue impedimento para que, no se fiaran demasiado y miraran los dólares, cual trabajo de artesanía, uno a uno.

Este fue un enclave importante en nuestra expedición, pues comprendimos que lo de a mal tiempo buena cara funciona, y más si a la buena cara le añades cierta dosis de optimismo y ganas de divertirte.

Cuándo se tuvieron que satisfacer las necesidades de gasolina para nuestro jabatillo,  con esa delicadeza que tenían para conducir frente a los elementos, el surtidor que llevaba allí mas tiempo que nosotros y estaba en su perfecto derecho de no apartarse, en una embestida hacia atrás del camión, se cargo la escalera tipo expedicionario que llevábamos, que previamente algún prisillas coloco en estado ¡bajen señores!

 Y no la  volvió a dejar en situación “aquí no baja ni Dios”, esto dio lugar a pensar en como hacer para poner pie a tierra, los que querían bajar del camión y no les preocupaba el escalón de subida se pegaban un salto, y ala a la calle, pero los que como yo comprendimos que no nos iba a dar la pierna para tanto precipicio preferimos quedarnos dentro, ya nos cuestionaríamos, el resto del viaje que hacer si bajar o no.

¡Pero sorpresa! hubo gente que necesito subir y como gente operativa que éramos truco, utilizamos el poyete del surtidor de escalón, se solucionan los problemas, nos llevamos el poyete, bieen.

Pero lo del poyete no resultó tan buena solución, por lo que, la organización decidió, muy inteligentemente ir a comprar una escalerita de limpiezas domiciliarias, acierto total pues, desde ese momento, fue como estar en casa ¡que sensación de seguridad!.

En eso estaba, la organización, mientras los Willy´s nos fuimos al súper, para aplacar nuestro mono consumista, que nos dejo como nuevos cuando compramos, patatillas,  manis – lo que sufrí hasta que se me ocurrió llamar al cacahuete maní – los precios eran análogos a España, bueno algo mas baratos.

Pero mientras la organización y los willys compraban, cada uno con sus prioridades según su necesidad, aparecieron unos terceros en la “obra de teatro”, que se decidieron comprobar si en el camión, podía haber algo que les interesara, para lo cual metieron el brazo por esos cristales, tan originales que llevábamos, que aunque fueron estupendos para el frío, no fueron para la seguridad, y efectivamente, les intereso, el anorak de Ana – luego descubrimos que la suerte se ensaña, pues Ana ya de por si no necesitaba que el destino favoreciera las perdidas de sus pertenencias, ella solita ya se encargaba de hacerlo -, un jersey de Santi y una sudadera de una de las Spice.

Después de este alto en el camino, con tanta anécdota, regresamos al camión y continuamos con nuestro correcamineo por Namibia, En ningún momento pensamos que pudiera ser tan intenso el tema del camión, sobre todo en tiempo.

El paisaje es estepa desértica con arbustos, árido seco, sin un árbol, y si por casualidad había uno, aparecía hasta con su termitero correspondiente, pero si a eso le añadimos que el árbol, ya en plan lujo, tenia alguna hoja verde, digo alguna no muchas, pues ese paraje estaba destinado a ser nuestro salón – cocina – comedor, ¡que lujo!.

A las 12 h, se nos pusieron todos los dioses de nuestra parte y aparece en el camino: un árbol, una termitera, una hoja y encima estamos al mediodía, hora de comer, ¿que más necesitamos para el rito de la comida?.

Pero antes de este acto tan gratificante nuestros cookers cocinan para nosotros, mientras, el resto  oteamos el paisaje, para ver si la vida nos brinda otro árbol o arbusto  da igual que sea pequeño, para protegernos de miradas indiscretas al realizar esas llamadas de teléfono, tanto a larga como a corta distancia, imprescindibles para nuestro organismo - identifico por “llamadas de teléfono”, esas  necesidades orgánicas -.

Pero lo que sí que hacemos todos y cada uno de nosotros, durante ese periodo de tiempo es: posar en ese termitero – turístico - que nos brindo el día.

Los cocineros son: Noemi y Kim, estaban como niños con zapatos nuevos, como les molaba la participación: rayaron queso – no nos abandono en ningún momento del viaje esta fuente de  calcio -, masacraron patatas - el puré de patata no nos fue tan fiel como el queso y algún día se ausento -, y  mezclaron pasta con atún y mayonesa, y salió una perfecta pasta para sandwich.

Se coloca en plan Buffet y ahí nos tienes a los reinones, que nos salvamos de cocina ese día, en fila india, cual self service, a aprovisionarnos de nuestros víveres.

Hacemos de fregones, la familia Escolano, el tema fue light, pues los recipientes comunes, fueron mínimos y no muy sucios, ni por asomo dejaba intuir lo que nos esperaba. En algún momento del viaje me dio por pensar, que cuantas mujeres, salen de vacaciones, para no fregar y yo en cambio… a  fregar,  ¡que ilusión!.

Hay que decir, que el camión llevaba un contenedor de agua, que se llenaba en los sitios donde pernoctábamos y que fui con el firme propósito de no beber agua que no fuera embotellada, pero como la carne es débil y el despiste llega a ser tan grande que no te das cuenta que el zumo de naranja que preparan con polvos se hace con agua del grifo, pues bebí de dicho zumo, pero ¡sorpresa!, siguieron brillando por su ausencia las llamadas a larga distancia. ¡Este país es una ganga!.

Acabada la comida, recogemos y seguimos rumbo a Etosha, el incomodo traqueteo, cambio de posición en nuestra escala de valores y se convirtió en dulce, lo justo para conseguir dormimos como bebés, la noche nos pasaría factura.

Llegamos a las 17h y vemos kudus y jirafas, nos pertrechamos de nuestras cámaras de fotos y ya empezamos a darle gusto al dedo, Alfie nos comenta la posibilidad de esperar al día siguiente, pues veremos muchos mas, ya se sabe la impaciencia rige nuestras vidas, ¡cuantas lecciones de paciencia nos esperarían a lo largo de esos 15 días.

El Parque Nacional de Etosha: Esta situado al Norte de Namibia y es una extensa depresión de arcilla blanca, con una superficie de 22.270km2, siendo uno de los parques más grandes de África y una de las mejores reservas de fauna del planeta, alberga los cinco grandes, león, elefante, leopardo, búfalo y rinoceronte.

El sector oeste, no está dedicado al turismo, pues los animales no están habituados a los vehículos especies como el león y los elefantes tienden a ser agresivos, se necesita permiso para entrar y solo mediante un operador turístico.

El nombre del parque: Etosha -“El gran lugar Blanco”- es debido al lago interior y a sus, sucesivas y rápidas evaporaciones de agua a lo largo de cientos de años que forman un fondo salino - la salinidad es el doble que la del mar -, característico del parque, que le confiere un color blanco. La superficie de dicho lago interior es de: 100 Km. de longitud por 70 Km. de anchura.

Existen otros pequeños lagos secundarios que confieren a la región su aspecto peculiar. Normalmente el conjunto lacustre del Parque se encuentra seco durante la época seca lo que le confiere la característica, de desierto salino y excepto alguna planta salina no crece ningún otro tipo de vegetación, recibiendo sus aguas durante los dos meses de lluvias y de las corrientes fluviales del Norte, los ríos Omaramba y Ekuma. Cuando llueve da lugar a algas que son alimento de los flamencos, hay hasta un millón en años lluviosos.

A lo largo de todo el parque, se concentra en la época seca él poco agua sobrante después de la evaporación, esto da lugar a las charcas (waterholes), y es donde se pueden observar las mayores concentraciones de animales, ya que no pueden encontrar otros abrevaderos, no seria exagerado decir que: generalmente están animadas las veinticuatro horas del día.

En Etosha se han clasificado 114 especies de mamíferos. Entre los más significativos se han cesado 300 leones, 2.000 kudús, 4.000 gemsboks, 6.700 cebras, 250 elands, 1.500 elefantes, 20.000 springboks, 700 impalas, 1.500 avestruces y un número indeterminado de leopardos y cheetahs. Los grandes ausentes del parque son los rinocerontes blancos, cocodrilos, monos, búfalos e hipopótamos.

Las cifras anteriormente enumeradas son aproximadas, variando notablemente según las condiciones climáticas de cada año. En verano, con el inicio de las lluvias, es más frecuente ver a los felinos y chacales con sus cachorros, aunque es en invierno cuando la observación de la fauna es más sencilla; debido a la escasez de agua los animales necesitan acercarse a los abrevaderos.

Cuando tienen abundancia de agua los animales se desperdigan por todo el parque y son más difíciles de encontrar. Cuando la época lluvias está avanzada, algunas pistas no son transitables. En el resto del año, el Parque dispone de una importante red de pistas que permiten el acceso a los lugares más interesantes.

En Etosha también viven un gran número de aves, desde avestruces y grandes rapaces hasta diminutos pajarillos que, volando por millares, buscan cobijo en los matorrales del “bush”. Se han identificado hasta 340 especies distintas de aves de las cuales una tercera parte son migratorias.

De las 35 especies de rapaces, 10 son migratorias, como el águila de la estepa que suele llegar al principio del verano. Distintos tipos de búhos, halcones y buitres pueden ser observados, así como el Pájaro Secretario y otras especie casi inexistentes en otras latitudes.

Las serpientes son difíciles de observar, habiéndose clasificado un total de 50 especies.

Los insectos son abundantes, sobre todo bien entrado el verano austral. No es infrecuente ver un tipo de cucaracha de gran tamaño similar al escarabajo común que se encuentra en toda Namibia en gran abundancia, hasta el punto de que en pistas y carreteras se pueden ver verdaderas manadas de este inofensivo bichito de cómico caminar.

La primera incursión a Etosha, fue por Namutoni, que es un pintoresco y antiguo fuerte de paredes encaladas y con una estructura de 6 habitaciones que quedo derruida  en enero de 1904, cuando atacaron guerreros owambo.

Al año siguiente se levanto una fortificación más grande, que paso a manos de la policía cinco años mas tarde. En 1950 fue declarado Monumento nacional y después de otros pase de mano se restaura como albergue de turistas, es de las zonas de acampada la más agradable.

Existen aquí, muchas especies, pero, lo más importante,  no es eso ni él numero de ellos sino la facilidad con que pueden verse, especialmente durante los secos meses de invierno.

Utilizamos Namutoni de camping, es bonito agradable, hasta en la zona de acampada, pse a ser la zona en la que mas se deja sentir el polvo. Los bungalows que no catamos era lo mas estupendo, ya se sabe el que tiene hambre con pan sueña.

La segunda charla del boss, fue sobre: como levantar en el mínimo tiempo posible, el hogar que nos acogería cada noche, la verdad, ese acto en sí mismo, resultó fácil, vamos, muy fácil, pues al ser una tienda tipo igloo, y no atar los vientos, pues estaba chupado.

Otro cosa era, todo lo que la noche traía consigo. La colchoneta, que no era tal, sino un aislante hecho de goma dura de rueda de camión, valga como ejemplo de dureza decir que al presionar con un dedo sobre él, no se hundía, vamos ni se canteaba, algo durillo va a ser el tema junto con el colchón, - pensé -.

Pero no se acabaron ahí todos nuestros desasosiegos, el siguiente fue: ¿como conseguir meter los petates, mochilas, anoraks, botas, de los dos en ese tamaño de tienda, sin sentir complejo de piojos en costura?  O ¿qué tipo de movimiento debemos evitar en el transcurso de la noche, para no acabar sosteniendo mochilas a lo largo de la noche, como si no quisiéramos perderlas?.

Pero, con el optimismo, característico de este  viaje, como ya dije anteriormente, que no nos abandono en ningún momento, sin dar muchas vueltas al asunto, y después de dejar la casíta como la ratita presumida, atacamos el tema de la ducha. 

La tónica, durante estos días fue la de afrontar las cosas según aparecían y no antes, con las ventajas que conllevaba, pues así, no nos preocupábamos por cosas que a lo mejor no sucedían y además estructurábamos los acontecimientos.

El mayor inconveniente que encontré, en estas duchas, fue la gran demora, que contada en numero de personas era de 7 delante de ti,  si le calculas tirando hacia el optimismo, diez minutos por cada una, se comprenderá  aquello, de mejor no pensarlo, y además, en un derroche de buena suerte, hay luz, habrá días, que ni eso, y tendríamos que sustituir las velas, nuestras, por las bombillas de ellos.

Pero como lo que más cuesta, satisface mas, el placer de después de la ducha, es indescriptible, limpio como un san Luis y relajado cual yogui en pleno trance.

Pero, ay amigo, como la felicidad nunca puede ser completa, el polvo vuelve a hacer acto de presencia y entre la humedad de ropa y cuerpo y el susodicho visitante, inoportuno, se crea una especie de barrillo, que será lo que nos dará la identidad, que no deseamos, pero que tendremos.

Mientras kim y Noemi hacen la cena escribo a la luz de la vela el diario, romántico ello, eso si con una cerveza, cenamos a las 7:30, puré de patatas, ensaladas, salchichas, 1 hora friendo salchichas, kim dejo de ver la parte romántica de sus aficiones culinarias, acabó hasta el pico de la boina de freír salchichas, y eso repercutió en el orden de cooker a la siguiente vuelta.

Después de cenar la organización nos invita a amarula, es como el bayleis pero en africano, después fregamos cada uno lo nuestro y nosotros los helper las cacerolas y sartenes, una bonita experiencia, lo de fregar sartenes llenas de grasa en agua fría, sucia y sin luz(gracias a dios) para ver si ya estaba o no limpia.

Yo lo único que se es que me estuvieron patinando las manos durante un buen rato del aceite concentrado en ellas que no se iba con nada, no se me ocurrió lo del baño de polvo en las manos.

Luego nos fuimos al “water hole” a ver animales, una belleza vemos sprinbok y un sonido maravilloso de pájaros oímos.

Nos vamos a dormir a las 10:30 y la vida nos paso factura pues tanto dormir durante el día, nos quito el sueño de noche, hizo calor dentro del saco, me puse nerviosa, juro no volver a un tipo de viaje de estos, yo puedo pagarme otra cosa, no falsaria mas.

El aislante bien duro si me abro el saco frío si lo cierro calor  si me ladeo un poco me como el equipaje o se me caen la mochila encima, y estaba en estos relajantes pensamientos que… me dormí.

6/8/99

A las 5:30 sonó el despertador, que todo sea dicho con el dolor de huesos que tenia, aunque no dormí mucho lo agradecí. Tomamos un café rápido y nos vamos a ver animales, vemos jirafas, sprinbok, ñus, kudus. Recorrimos todo el parque y bordeamos toda la parte de ethosa pan, la laguna salada y se veía perfectamente que estaba seca y con tonalidad blanca.

Alfie, se sube con nosotros y va comentando en inglés, of course, sobre los animales, ¿veis esos árboles caídos?, pues los tiran los elefantes a su paso, ¡que animales! dije yo, en español, como el no comprendió, él se me queda mirando intentando entenderme y yo muy digna le digo, the elephant is an animal, sus ojos se abrieron como platos me miro condescendientemente e imagino que pensó, ¡que nivel!, .

Seguía avanzando el paseo por Ethosa y comenta “ainas, ainas” yo pensé, aquí como tienen animales tan tan, pues les llama la atención las gallinas, pero muy prudentemente no dije nada y ni mire, yo ya he visto muchas gallinas en mi vida, el mal entendido se esclareció  cuando Kim me pregunta ¿qué a dicho?

Y yo como buena traductora, pues nada que hay gallinas, y ahí me empecé a caer con todo el equipo, pues enseguida alguien comento aquello de: ainas son hienas, ainas son hienas, y eso dio lugar a que  Kim comentara aquello de:  ¡que acertados estos comentarios de Chelo  análogos a los de la National Geografic. 

Paso otro rato y Alfie decidió pasarse a la cabina y hace señas dando golpes en el techo de la cabina del camión y mirando a Kim, y Kim que se negaba a creerse mi nivel de inglés, me vuelve a preguntar ¿qué a dicho?

Y yo que lo de quedarme callada, sin dar una justificación a algo es algo que no entra en mis códigos de comportamiento, pues le digo, que te sientes ahí (techo de la cabina) y va y se sienta, Fernando que no da crédito le dice, yo no lo haría, casi me mato en un frenazo, para resolver esta división de opiniones aparece Alfie asustado y le dice a Kim no posible sentarse, no posible, después de una serie de aclaraciones, llegamos a la siguiente conclusión, bueno llegaron los que le entendieron que lo que quería expresar era que cuando viéramos algún animal, diéramos un golpe en el techo de la cabina para ellos parar el camión . Desde ese justo momento comprendieron que habían fichado una perfecta traductora.

Volvemos al camping a las 10 y desmontamos tiendas, preparamos, equipaje, desayunamos, huevos fritos, queso rayado, fregamos cargamos el camión con las tiendas, sillas equipaje etc cosas propias de nuestro seso.

Y luego vamos al water hole, de día parece otra cosa vemos orix, jabali, sprinbok, kudus, ñus, luego vamos a la tienda del camping necesitamos consumir y compramos postales, 100pts cada una y un bombón helado estupendo de 150pts, comer allí en el restaurante sale por 1200pts y dormir 3500pts, a las 12 salimos para Halali.

Pues nos comentan que en Okaukuejo no tenemos sitio, con lo cual los dos días de Okaukuejo serán  en Halali, la gente protesta pues prefieren la charca natural del que teníamos en catálogo a la artificial del otro, pero caiga quien caiga la 1ª noche acampamos en Halali.

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Consuelo Gimeno

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