|
Ascendimos
al micro medios dormidos, medio despiertos y nos encaminamos a la gran jornada
campestre.
Arribamos
a la Jungla de Vanesa, donde nos recibieron afable y cordialmente, nos
condujeron al quincho donde ya estaban preparados los diversos platos, con
panes, manteca, diversos tipos de dulces (incluido el consabido dulce de leche),
facturas, todo esto CASERITO, además había vainillas, galletitas, jugo de
naranjas y por supuesto el maravilloso café con leche.
Después
de tomarnos casi una hora para degustar tantas exquisiteces, nos dirigimos al
exterior para disfrutar de las diversas actividades que proporcionaba el lugar:
juegos de cartas de los mas variados, el tejo, todo esto con entrega de premios
a los ganadores. O bien caminatas a través de la verde “llanura”. Nos
arriesgamos al tejo, que aunque no salimos ganadores con copa y demás, nos
hemos divertido muchísimo, aprendiendo de nuestras amigas las diferentes formas
de arrojar el “tejo”.
Luego
nos invitaron a almorzar, donde no faltaba nada!!!! Ensaladas varias,
berenjenas, chimichurrí por supuesto. Y el maravilloso asadito, con achuras y
pollo, de la misma Jungla. Bebidas de todo tipo. Y para la digestión nada más
propicio que un rico helado, mientras comenzaban a sonar la guitarras para
brindarnos un gran espectáculo.
No
agotados por todo lo que nos estaban brindando que, convocaron a realizar un
concurso de baile, donde nadie debería dejar de hacerlo mientras duraran los 4
ritmos que se ejecutarían. Tampoco acá el grupo tuvo suerte, pero las risas
fueron de las mejores!!! Sobre todo cuando nos tocó bailar TANGO!!!
Mientras
descansábamos un poco nos ofrecieron la merienda con unos muffins de vanilla y
chocolate y el infaltable mate cocido. Mientras comenzaba el sorteo, y acá sí
una de nuestras amigas salió SE FUE CON LA CENA!!! un enorme pollo y una
botella de vino.
Así
se fueron apagando las luces dentro y fuera ya oscureciendo, volvimos a nuestro
micro para que nos trajera de regreso a la Capital, no con un dejo de nostalgia
por lo bien que lo habíamos pasado, pero con ganas y energía para enfrentar
una semana más!!!
Espero
haber compartido con la narración anterior con aquellos que no han podido
asistir y con los concurrentes recordar “el disfrute del día campestre”.
Cariños
Marty
|