Home > Vida cotidiana > Espiritualidad

Alimento para el alma

Lo que aprendí en estos años.

A los 5, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina.

En Alemania I


A los 8

A los 8, aprendí que mi padre podía decir un montón de palabras que yo no podía.

A los 9, aprendí que mi profesora solo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.

A los 10, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.

A los 11, aprendí que mi mejores amigos eran los que siempre me metían en líos.

A los 12, aprendí que, si tenia problemas en la escuela, los tenia mayores todavía en casa.

A los 13, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería, mi madre me
mandaba a ordenarlo.

A los 15, aprendí que no debía descargar mi frustraciones en mi hermano menor, por que mi padre tenia frustraciones mayores y la mano mas pesada.

A los 20, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.

A los 25, aprendí que nunca debía elogiar la comida de mi madre, cuando estaba comiendo algo preparado por mi mujer.

A los 28, aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.

A los 30, aprendí que cuando mi mujer y yo teníamos una noche sin chicos, pasábamos la mayor parte del tiempo hablando de ellos.

A los 33, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.

A los 34, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.


A los 36, aprendí que existen dos cosas esenciales para un buen casamiento: cuentas bancarias y baños separados.

A los 38, aprendí que siempre que estoy viajando quisiera estar en casa y siempre que estoy en casa me gustaría estar viajando.

A los 39, aprendí que puedes saber que tu esposa te ama, cuando sobran dos croquetas y elige la menor.

A los 41, aprendí que nunca se conoce bien a los amigos, hasta que se comparten vacaciones.

A los 42, aprendí que si estas llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los suficientes riesgos.

A los 44, aprendí que puedes hacer a alguien disfrutar el día, con solo enviarle una pequeña postal.

A los 46, aprendí que la calidad del servicio de un hotel es directamente proporcional al grosor de sus toallas.

A los 47, aprendí que niños y abuelos son aliados naturales.

A los 49, aprendí que si cuidas bien de tus empleados ellos cuidaran bien de tus clientes

A los 51, aprendí que solo llego tarde al trabajo cuando mi patrón llega temprano.

A los 54, aprendí que el objeto más importante de un escritorio es la papelera de reciclaje.

A los 55, aprendí que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.

A los 63, aprendí que es razonable disfrutar del éxito, pero que no se debe confiar demasiado en él y además que no puedo cambiar lo que pasó pero puedo dejarlo atrás.

A los 64, aprendí que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.

A los 66, aprendí que las personas que dicen "el dinero no es todo", generalmente tienen mucho dinero.

A los 67, aprendí que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.

A los 71, aprendí que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.

A los 72, aprendí que si las cosas van mal, yo no tengo por que ir con ellas.

A los 76, aprendí que envejecer es importante, si eres un queso.

A los 92, aprendí que todavía tengo mucho por aprender.

 

 

Recomendar a un amigo:

 

COMENTARIOS:

 

HE APRENDIDO Y ME FALTA POR APRENDER

Por ZPINILLAGU


Mas notas del autor:

La Redacción

El desafío de reconstruir la propia vida frente a la muerte de la pareja

El desafío de reconstruir la propia vida frente a la muerte de la pareja

Ha perdido a su pareja, pero la vida continúa, y el mejor tributo que podría hacerle es buscar la felicidad, pues su bienestar es seguramente todo lo que deseó para usted. Aquí, algunas consideraciones y recomendaciones sobre el tema

Todo lo que tu esteticista no quiere que sepas

Todo lo que tu esteticista no quiere que sepas

Logras resultados maravilloso pero, ¿realmente vale la pena el dinero invertido? ¿No hay otro modo más económico de conseguir lo mismo?

Como hacer té tailandés

Como hacer té tailandés

Te enseñamos a preparar paso a paso un delicioso thai ice tea

Videos

OTRAS NOTAS SOBRE

Las más leídas
enplenitud

Suscríbete gratis:

Comunidad:

Síguenos: