Home > Vida cotidiana > Espiritualidad

Alimento para el alma

El primer padre

Cuando Dios creó a los padres...

Se debe a la señora Sonora Dodd la idea de celebrar el Día del Padre. En 1909 ella hizo esta propuesta, ya que deseaba que existiera un día especial que honrara a su padre William Dodd.

William Dodd, veterano de la guerra civil estadounidense, enviudo al fallecer su esposa mientras daba a luz a su sexto hijo. Solo sin apoyo, asumió la tarea de criar y educar a sus seis hijos en una granja al este del estado de Washington.


Ya adulta, Sonora vio en su padre un hombre valeroso, cariñoso y desinteresado, que había realizado todo tipo de sacrificios para sacar adelante a su familia. Debido a que su padre había nacido en junio, sonora escogió el 19 de junio de 1910 como fecha para celebrar el Día del Padre en honor al suyo.


En 1924 el presidente Calvin Coolidge apoyo la idea y convirtió el Día del Padre en una celebración nacional. Finalmente en 1996, el presidente Lyndon Johnson firmo una proclamación presidencial que declaraba el tercer domingo de junio como Día del Padre.

Cuando Dios creó a los padres

 

Cuando Dios creo a los padres, comenzó con una talla grande.

Un ángel se le acerco y le dijo: ¿qué clase de padre es ese. Si estas haciendo niños tan cerca del suelo?, ¿Porque pones al padre tan arriba? Señor, un padre así no podrá jugar canicas sin arrodillarse, arropar a un niño en cama sin tocarse la espalda o, peor aun, besar a un niño sin encorvarse.


Dios simplemente sonrío y repuso:

 

- En parte tienes razón, pero si lo hago del tamaño a un niño, ¿cómo quien tendrían que crecer los niños?


El Hacedor continuo en su labor, e hizo las manos del padre. Estas eran grandes. De nuevo, el ángel agito su cabeza y observó:
 

- Las manos grandes... no pueden sujetar un pañal, abrochar botones pequeños, poner una curita o quitar astillas a causa de jugar con un bat de béisbol.......


De nuevo, el Todopoderoso esgrimió una sonrisa, y pacientemente contesto:


- Lo sé, pero son lo suficientemente grandes para sostener todo lo que un muchacho pequeño vacía de sus bolsillos, y todavía bastantes pequeñas para acariciar la cara de un niño con una sola de ellas.

 

Entonces Dios hizo las piernas: eran largas y delgadas. Y luego los hombros, anchos. El ángel seguía observando cerca y por fin rompió el silencio anunciando un poco alarmado:


- Señor ¿te has dado cuenta que hiciste un padre sin regazo?


Sin perder su inconfundible estilo de Arquitecto del Universo, siempre sonriente y paciente, el Creador volvió a responder:


- Una madre requiere un regazo. Lo que un padre necesita son hombros fuertes para tirar un trineo, balancear a un muchacho en una bicicleta o sostener la cabeza soñolienta de un pequeño como un gran malabarista.

El ángel sonrío y guardo silencio nuevamente; después de todo, Dios estaba en el medio de la creación. Este continuó detallando los pies: eran los más grandes vistos hasta entonces.

De nueva cuenta, al ángel no pudo contenerse mas y comento:


- Esto definitivamente no es confiable. Con honestidad, ¿crees que esos pies van a llegar rápido a  la cama del bebe cuando llore en las mañanas, o que podrán andar a través de una fiesta de cumpleaños sin pisar a los huéspedes?

Dios volvió a argumentar de manera dulce:

 

- Trabajarán, ya lo verás. Soportaran y tendrán fuerzas para pedalear con un niño pequeño en paseo en bicicleta por la montaña, o asustaran ratones de una cabaña de verano y mostraran al pequeño el desafío de llenar esos zapatos.

Así pasaron las horas, el Supremo trabajo toda la noche. En verdad, no era para menos, pues estaba culminando los detalles de su creación: dio al padre pocas palabras, peor una voz firme para mostrar autoridad; ojos que ven todo, pero con calma y tolerancia.

Finalmente, le agregó lágrimas (¿podían faltar?). Entonces volteó y se dirigió al ángel: 

 

- ¿Estás satisfecho?

A punto estaba su interlocutor de articular palabra cuando Dios exclamó:

 

- ¡Mira, ahora puede amar tan intensamente como lo hace una madre!

 

Y el ángel ya no dijo más..........


Para aprender cómo expresar y controlar tus emociones, inscríbete ahora en nuestro curso gratis haciendo clic aquí. 

 

Blanca Márquez Rascón

Recomendar a un amigo:

Mas notas del autor:

Blanca Márquez Rascón

El Día del Padre

El Día del Padre

Su origen, y reflexiones sobre el lugar del padre en la actualidad.

El poder de las buenas palabras

¿En cuántos momentos de nuestra existencia no hemos anhelado un pequeño gesto que, dado a tiempo, nos hubiera iluminado el día y nos hubiera permitido “recargar las baterías” y hacer más llevadera nuestra carga?

Día del Padre. Reflexiones

Reflexiones sobre el día del padre... y sobre los mejores padres del mundo

Videos

OTRAS NOTAS SOBRE

Las más leídas
enplenitud

Suscríbete gratis:

Comunidad:

Síguenos: