El Alcázar de Sevilla 

El Alcázar se yergue imponente sobre la ciudad de Sevilla desde los tiempos del dominio árabe en Andalucía. Y conocerlo es una obligación para quien quiera conocer el alma andaluza

El alcázar formado por
un conjunto de
palacios, por lo que también se le llama Reales Alcázares. Desde
hace mil años ha sido la sede del poder y
residencia real.

El palacio del Rey
don Pedro no quedó terminado hasta el siglo XIV, aunque posteriormente se
hicieron ampliaciones. A pesar de los añadidos que ha sufrido, en su conjunto,
sigue siendo uno de los mejores ejemplos del arte mudéjar.

Patio
de la Montería

Tras atravesar la
Puerta del León, el Patio de la Montería servía de separación entre la ciudad y
el palacio; a continuación se encuentra el Patio del León, en uno de cuyos
frentes se alza la fachada principal del palacio de Don Pedro 1 el Cruel.

Levantada en 1364,
sería ampliada en los siglos XVI y XVII. En el segundo cuerpo de esta fachada,
una leyenda en caracteres árabes, en alabanza de Alá, sirve de contrapunto a la
inscripción gótica que recuerda al autor de la obra.

Patio
de las doncellas

El núcleo principal del
palacio es el Patio de las Doncellas, flanqueado por pórticos con arcos
lobulados. En las paredes, adornos vegetales finamente trabajados y zócalo de
azulejos del siglo XVI, que son de lo más logrado del arte mudéjar.

En torno a este patio
se desarrollaba, según la tradición árabe, la vida pública y ceremonial.

Salón
de los embajadores

En el arco de acceso al
salón, el lema nazarita "solo Dios es vencedor" se repite continuamente en
caracteres árabes. Las puertas pudieron haber sido labradas por artesanos
toledanos.

La decoración de este
salón suntuoso es de tiempos del rey Don Pedro, excepto la cúpula, realizada en
el siglo XV y restaurada con posterioridad. Sorprende la serie de retratos de
todos los reyes de Castilla, hasta Felipe III, enmarcados en arquitos góticos,
con sus escudos de armas y la fecha de su reinado.

Patio
de las muñecas

El Patio de las
Muñecas, centro de la vida íntima, es de una elegancia exquisita. Las columnas
se remontan a la época califal y proceden sin duda de la ya por entonces
devastada Medina Zahara cordobesa.

Recibe este nombre
debido a las cabecitas femeninas en los capiteles de las columnas.

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