Quiero comentarles de mi experiencia después de los cincuenta.
Sin saber ni siquiera lo que es sentir algún transtorno físico ni siquico. He disfrutado del sexo sin tabúes, y tambien en ocaciones he sentido la necesidad de masturbarme y lo he hecho sin culpas ni prejuicios.
La vida fué dada para disfrutarla y gozarla, sólo hay que tener presente de no hacer daño a terceros lo demás es vivir ser felices, sonreir y agradecer siempre a nuestro creador esta oportunidadad que se nos ha dado.
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