En mi experiencia personal el arte de seducir no comienza media hora antes de hacer el amor, es algo que se alimenta con pequeños detalles durante todo el día, quizás desde que despertamos y si tenemos tiempo tenemos un rapidito con nuestro marido que nos deja con ganas de reencontrarnos pronto. Luego cada cual sale a sus quehaceres personales, pero durante el día recibimos una llamada o la hacemos, o escribimos un correo electrónico donde expresamos nuestros deseos íntimos. Todos estos detalles hacen que a la hora de reencontrarnos en casa estemos preparados para el amor. Y podemos estar muy cansados y estresados, pero nuestra pareja se convierte en ese momento en nuestro oasis donde nos sentimos bien y dispuestos a compartir. No sé si seré especial, no lo creo, pero no hay noche en que no desee a mi marido, y si estoy demasiado cansada o tensa él sabe como relajarme rápidamente y esa noche hacemos el amor despacio y sin muchas morisquetas como en otras oportunidades.
|