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Jubilación

Chile: La opción por una Renta Vitalicia

En el sistema previsional administrado por las AFP, al momento de pensionarse los recursos capitalizados durante toda la vida activa el afiliado pueden ser destinados a la contratación de una pensión vitalicia en alguna compañía de seguros.

El monto de la pensión que ofrecen las compañías dependerá del ahorro logrado por el afiliado, de su expectativa de vida al pensionarse y de la de sus beneficiarios si existiesen, y también de la rentabilidad futura que la compañía asegure a los recursos.

El mérito de esta alternativa es que las pensiones son fijas en UF durante toda la vida del afiliado, y las pensiones de sobrevivencia que se generen a su fallecimiento, que están definidas como un porcentaje de la pensión del afiliado, son también vitalicias para la cónyuge, madre de hijo de filiación no matrimonial, el cónyuge inválido e hijos inválidos, según corresponda.

Por ejemplo, si un afiliado de 65 años de edad que tiene como única beneficiaria a su cónyuge 5 años menor, desea contratar una renta vitalicia (simple), la compañía determinará la pensión considerando que el afiliado viviría 16,65 años y que su cónyuge lo sobrevivirá 5,8 años.

La expectativa de vida de un hombre de 65 años de edad es de 16,65 años, y la de una mujer beneficiaria de 60 años de edad es de 22,44 años. Si en base al capital del afiliado y a las expectativas de vida antes señaladas la compañía ofreciera una pensión de 40 UF, significa que la compañía pagará 40 UF mensuales al afiliado mientras éste viva, y 24 UF - es decir, 60% de la pensión del afiliado- a la cónyuge una vez que el afiliado haya fallecido, independiente del tiempo que cada uno realmente viva.

Es claro que si el afiliado o su cónyuge vive menos que lo esperado, la compañía gana; por el contrario, si viven más de lo proyectado, la compañía pierde.

Otros aspectos relevantes:

Los afiliados o beneficiarios que tengan derecho a pensión, o que se encuentren ya acogidos a un retiro programado, pueden optar por una renta vitalicia. En todo caso la pensión a contratar debe ser al menos igual a la Pensión Mínima vigente, que actualmente se encuentra fijada en $70.206,29 para el afiliado.

 La decisión de tomar una renta vitalicia se realiza a través de la suscripción de la selección de modalidad de pensión en la AFP, siendo ésta irrevocable. Las pensiones pagadas como renta vitalicia están sujetas al descuento del 7% para salud y al impuesto a la renta.

El afiliado puede retirar excedente de libre disposición siempre que la renta vitalicia contratada supere el 120% de la Pensión Mínima vigente y al 70% del promedio de las remuneraciones de los últimos 10 años.

El único riesgo que el afiliado tiene es que la compañía de seguros encargada del pago quiebre, caso en el cual el Estado garantiza parte de su pago. La garantía estatal corresponde, en este caso, al monto de la Pensión Mínima vigente más el 75% de la diferencia entre la renta vitalicia contratada y la respectiva Pensión Mínima, con un tope de 45 UF.

Rentas vitalicias privadas:

Las compañías de seguros ofrecen, además, rentas vitalicias privadas, es decir, cualquier persona puede acercarse a una compañía, la cual, a cambio del capital aportado, y considerando las expectativas de vida del grupo contratante y de una tasa de interés, ofrece una renta vitalicia.

Las rentas vitalicias privadas no están afectas al descuento del 7% de salud y tampoco al impuesto a la renta, no tienen garantía estatal y los beneficiarios los fija libremente el contratante.

La renta vitalicia garantizada:

La desventaja de esta modalidad de pensión respecto a la opción de Retiro Programado, en que las pensiones son variables y los recursos que quedan a nombre del afiliado al fallecimiento del último beneficiario constituyen herencia, es que en Renta Vitalicia no existe la posibilidad de dejar herencia.

Ahora bien, para contrarrestar este efecto las compañías ofrecen Rentas Vitalicias Garantizadas, modalidad en la cual estas pensiones (las garantizadas) pueden destinarse al quien el afiliado determine libremente en su contrato, pasando a constituir una suerte de herencia.

Siguiendo con el ejemplo anterior, el afiliado podría contratar una Renta Vitalicia Garantizada por 15 años, que supongamos sea de 37 UF, obviamente algo menor que la renta vitalicia simple, porque ofrece mayores beneficios, la que recibirá él mientras viva ya que sigue siendo una renta vitalicia. Bajo esta opción las situaciones pueden presentarse son las siguientes:

Si el afiliado fallece después de los primeros 15 años de pensionado, la cónyuge, si está viva, recibirá de por vida 22,2 UF, el 60% legal (el afiliado siempre recibe su 37 UF).

Si el afiliado fallece durante los primeros 15 años de pensionado, su cónyuge recibirá hasta completar los 15 años 37 UF de pensión, lo mismo que recibía el afiliado, y a continuación - y de por vida- 22,2 UF, el 60% legal.

En caso de que el afiliado y su cónyuge fallezcan antes de recibir los 15 años de pensión garantizada, las pensiones que faltan por pagar, hasta cumplir los 15 años en cuestión, se pagan a quien libremente el afiliado haya establecido en el contrato con la compañía de seguros, pasando estas pensiones a ser una suerte de herencia dirigida libremente.

Es decir, al optar por una renta vitalicia garantizada el afiliado sacrifica pensión en favor de sus beneficiarios y de quien él libremente decida, por lo cual al optar por una renta vitalicia no sólo debe considerar su propia pensión, sino también la de sus beneficiarios y del anhelo de favorecer a un tercero.

Al momento de tomar una decisión, debe tener en cuenta que la compañía de seguros le cobrará un porcentaje de su capital. Ello no ocurre con el retiro programado de la AFP. Sin embargo, ésta no le asegura una pensión de por vida, como en el primer caso.

Fuente: Boletín El Previsor

 

 

 

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